Al
salir de casa, como siempre, ella viene conmigo. A cualquier
lugar, tarea o destino. Tengo que confesar que no soy la única ser
humano que la tiene que soportar en su trastabillado pensamiento.
Ella nunca duerme=no madruga. Por lo que ella y la ciudad están
activas por y para
siempre, 24/7/365
Ella
y la ciudad amigas
inseparables como si se tratara de siamesas porque se
complementan a la perfección.
A ella se la ve muy bien, pero en realidad nadie la ve. También
opera en localidades con menos población. Zonas rurales y otros
espacios abiertos a través de elementos tales, como rótulos, carteles estáticos, ambulantes, terrestres, marítimos inclusive en el aire.
Ella
y la ciudad son
y serán, principalmente imágenes en esencia y excelencia. La palabra, la cara o figura, gestos, movimientos, lenguaje corporal amplificada, proyectada por y para todos los medios de
comunicación clásicos o convencionales, públicos o privados,
canales de televisión, emisoras de radio, plataformas digitales, la
WEB o internet y como no podía ser de otra manera, las redes sociales.
Ella hasta es omnipresente, omnisciente,
espectacular,
mediática y universal. Y en todos y cada uno de los eventos que se vienen
programando: conciertos multitudinarios, estadios deportivos y un interminable etcétera.
Los mensajes que en gran
parte no tienen límite. De vez en cuando, me pregunto. ¿Cómo
sería este mundo moderno sin ella?
Se entromete o directamente se cuela demasiado. Pero a fin de cuentas se la acepta como tal necesidad. La
referencia típica en la que se alude a su función es cuando el
presentador, locutor o animador de cualquier evento o programa
pronuncia la frase siguiente: <No se vayan volvemos con ustedes en
unos minutos>
En este sentido su
pesadez es ciertamente muy negativa para personas con problemas
psicológicos, así como para los pequeños que se quedan obnubilados
debido a que ven imágenes con secuencias, movimientos trepidantes con una actividad constante e incluso violenta.
Hay personas que se pueden sentir molestas aunque de forma no consciente que puede afectar a su equilibrio emocional y con riesgo a sufrir algún tipo de trastorno compulsivo.
Ella y también la ciudad vienen proporcionando beneficios económicos,
sociales, culturales. Asimismo a promotores, distribuidores,
profesionales creativos del ramo y otras muchas actividades comerciales, industriales
Por
lo que un porcentaje elevado del negocio gira en torno a ella a modo de vehículo de
transmisión de relatos, noticias, datos.
Ella
y la ciudad,
en especial ésta última, es conocida y reconocida a simple vista y
el mejor modo es, sin duda, hacerla viral lo antes posible presencialmente.
Tarea ésta de la que se encarga ella. Por lo que la podemos considerar
la influencer
del
Planeta. La verdad es que de un tiempo a esta parte el centro de la
gran ciudad ya no es lo que fue. Es menos asequible para residentes
por el aumento de personas que la visitan. Y en este sentido,
asimismo ella ha tenido mucho que ver y sigue teniendo puesto que se encarga de
difundir lo muy interesante que resulta visitar países.
Los
mensajes, comentarios, consejos, argumentos van todos enfocados a que impacten o calen la fibra sensible de la persona. Principalmente las emociones,
sentimientos, ilusiones en general y en particular a todo tipo de espectadores o
destinatarios. Niños, adolescentes, adultos, mayores de edad de
cualquier clase o condición.
Y
por contra o en negativo porque ella obvia mencionar aspectos
prácticos o racionales a tener en cuenta.
De
la ciudad y de ella, aunque
de ésta última podríamos
hablar,
debatir pero no terminaríamos nunca.
A través de ella emana o surge la diversidad, la empatía, el gusto, el deseo, la
novedad, el lujo, lo bueno y malo del ser humano.
Dispone de la mejor
herramienta para convencer. Sin duda es la capacidad de seducción y para que sea todo un éxito se hace especial hincapié en el producto ofertado, el cuerpo, la voz, el texto que suele ser frecuente valerse del género más adecuado a los objetivos propuestos.
Ella me ha recomendado que visite unos grandes almacenes donde están
haciendo fabulosos descuentos en todo tipo de ropa, calzado,
complementos. Iré lo antes posible no sea que cuando llegue esté casi todo vendido. Sí no consigo alguna prenda económica me vendré abajo.
¿Creo que nunca dejaré de ser la típica consumidora compulsiva?