lunes, 29 de octubre de 2018

Sin despedirse a la "francesa".

Era lo único que podíamos hacer por él, dadas las circunstancias, aunque ella, interesada en que se solventara el problema, no estaba de acuerdo con la manera de solucionarlo. Aprendió algo que nunca había experimentado, estar sola había dejado de ser una preocupación. Hace una semana, cuando él se marchó por viaje de negocios, temió que por culpa de la soledad se le viniera la casa encima. Fue todo lo contrario, siete días llenos de tranquilidad vividos consigo misma. A partir de ahora tomará una decisión. Le dejará una nota para que no piense que se despidió a la "francesa".




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